Los eventos sísmicos de 1730 en Chile central

Desde la llegada de los conquistadores españoles hace más de 500 años que los terremotos han sido parte fundamental de la historia de Chile. Son tantos que hasta el más sucinto de los compilados representa una larga lista de eventos, algunos más grandes que otros, pero a la vez existen pocos que hayan dejado una huella que trascienda durante siglos. Uno de ellos fue el de 1730 en la zona central del país.

Durante la madrugada del 8 de julio de 1730 una serie de fuertes movimientos telúricos se dejó sentir sobre buena parte del entonces Reino de Chile, causando gran conmoción y extensos daños a la infraestructura de las pequeñas ciudades que en ese tiempo se dispersaban por el territorio. A pesar de que en aquella época no era mucha la población, existen variados testimonios y descripciones de lo ocurrido esa noche, material reunido en el excelente trabajo de Urbina et al (2016) del que les presento una síntesis para tener una idea general de lo sucedido, ya que nombrar todos los detalles sería muy largo y desviaría la el foco de atención. Se exponen los efectos separados por ciudades para una mejor comprensión.

Terremotos:

Percepción

1er sismo :

Concepción: Entre 1 y 1:30 am. Según distintas fuentes, entre ellas el obispo y el gobernador militar, el sismo no fue muy recio, tampoco hubo daños de importancia, pero estuvo acompañado de una salida de mar.

Santiago: El gobernador Gabriel Cano y Aponte señala que ocurrió entre 1 y 2 de la mañana, con una duración de “medio cuarto de hora” y no fue tan violento para causar ruina. Un jesuita anónimo (el “jesuita”), autor de la “Relación del lastimoso” (título abreviado) y fuente de varios de los relatos de este terremoto, lo describe como suave, pero alertador. Esta característica es confirmada por un informe fechado 7 meses después que señala que fue “tan formidable que no hubo quien no se vistiese y saliese” en relación a la reacción de los habitantes.

2do sismo:

Concepción: El obispo lo sitúa alrededor de las 3, mientras el jesuita menciona su ocurrencia cerca del amanecer y relata que duró más que el primero, “tan recio sacudimiento que casi no se podía estar en pie, haciéndose necesario buscar algún arrimo para mantenerse, como que la tierra nos quisiese atajar la huida, negándonos la acogida que en ella buscábamos”, junto a una salida de mar, aunque se señala que fue un proceso continuo desde el primer movimiento.

Santiago: Según Cano y Aponte fue a las 5 am, de duración similar al anterior, pero de mayor fuerza. El cabildo de la ciudad lo fija a las 4 mencionando que fue el más destructivo. Un informe señala que fue “tan espantoso que no daba lugar el movimiento de la tierra a mantenerse en pie a ninguno de sus habitadores”; el jesuita dice que fue 3 horas después del primero (es decir a las 4:30) y lo relata como un “espantoso terremoto, cuya violencia en el movimiento, entre todos los temblores que habían experimentado los vivos, pudo calificarlo por el primero, si ya el tiempo o por mejor decir la piedad no le hubiera hecho el segundo”; finalmente para Fray Francisco Seco fue cerca de las 4, mayor que el anterior, además de ser el que derribó las construcciones.

La Serena: un documento señala que fueron bien diferenciados al menos 2 sismos (“repetidos temblores”) a los que se les asigna el haber causado la ruina de la ciudad.

Aunque ambos sismos se percibieron de manera similar en Concepción y Santiago, en esta última un tercer movimiento fue percibido a mediodía pero de “menor vigor” (¿réplica?), según cuenta el gobernador.

Resumen de percepción de los terremotos

Efectos

Copiapó: Según Fraile Seco el convento franciscano quedó “arruinado hasta sus cimientos”; el recién nombrado obispo de Santiago Juan Bravo de Rivero, en su viaje de llegada en 1736 habla de “los estragos que causó el terremoto del año 30, principalmente en las parroquias”

La Serena-Coquimbo: Varios relatos señalan que derribó casas, las murallas de la ciudad, dejando iglesias y conventos arruinados hasta sus cimientos; el cura párroco Melchor de Jáuregui y Carrera sintió “los desusados y nunca experimentados movimientos, cayendo a su violencia las casas, y lo más sensible, los sagrados templos”.

Asentamientos mineros de Higuerillas (cerca de actual Ovalle) e Illapel sin mayor afectación.

San Felipe: Destrucción del convento mercedario en la última, en general daños graves.

Mendoza: Caída de la iglesia parroquial y severos daños en el templo franciscano.

Santiago: El Cabildo reporta que quedaron en “ruina” los edificios de la cárcel, la Real Audiencia y el propio Cabildo por el sismo de las 4:30 am; el gobernador informa la ruina de la mayoría de las iglesias. Haciendas de los alrededores “desoladas” y en “ruina total”.

Valparaíso (puerto de Santiago): Altamente destructivo; el jesuita menciona que el terremoto se sintió con violencia y que los edificios que no fueron afectados por el posterior o posteriores tsunamis, quedaron “casi inservibles” por el sismo salvándose solo la iglesia de la orden de San Agustín; una visita posterior de don José de La Torre y otros acompañantes dice que “fueron arrancadas desde su cimiento” las murallas de la sede de gobierno y las escalas de piedra que daban acceso al cerro y al castillo, que “fueron tronchadas y reducidas a fragmentos”.

Entre Santiago y Chillán: Muchos conventos “arruinados”; Fray Seco reporta la destrucción de los conventos de San Francisco del Monte, San Pedro de Alcántara, Malloa (ambos en el valle de Colchagua), y Unigüe (al norte de Chillán); estancia dominica Cauquenes “arruinada” a unos 120 km al norte de Chillán.

Chillán: Ruina total de los conventos dominico y franciscano.

Valdivia: Se reporta “ruina” sin dar mayores detalles; más al sur sin novedad.

Se estima que la cifra de muertos rondó los 3 mil, incluyendo al 20% de la población de Santiago.

Lugares en que fueron reportados los efectos de los sismos – Urbina et al (2014)


Tsunami:

La Serena: Ranchos costeros destruidos. Se desconocen efectos en Chile al norte de esta ciudad.

Valparaíso: Inundó la estrecha playa del puerto y llegó hasta el límite de los cerros. El mar penetró por todo el Almendral, a uno y otro lado del estero de las Delicias, desde la punta del Barón hasta el puerto, avanzando 800 metros de fondo ycon una altura de hasta 8 metros.

Sectores de Valparaíso en 1744 – Urbina et al (2014)

El tsunami penetró 6 km por el río Aconcagua hasta Colmo. Muerte de ganado cerca de la estancia dominica Pucauquén, 60 km al sur de Valparaíso.

Concepción: Ubicada en la actual Penco y construida muy a orilla de mar, se relata la llegada de varias salidas de mar entre la 1 y 4 am. El retroceso del agua fue visto por pescadores tras el primer sismo lo que permitió advertir a la población. En la primera salida, el mar inundó las casas reales y la guardia, donde había armas, municiones, soldados y presos, a los que el agua les llegó hasta la cintura. Se señala además que el mar subió 10 varas (8 m) penetrando 3 cuadras y se retiró media legua (casi 3 km) en la bahía antes de volver. Citando a Olivares se menciona que tras el segundo sismo el mar se retiró 3 veces,siendo la segunda ola la peor, destruyendo 200 casas cerca de la playa. De acuerdo al obispo se arruinaron 2/3 de la ciudad, librándose sólo los barrios de La Merced y Santo Domingo.

Principales puntos afectados de Concepción – Urbina et al (2014)

Río Imperial: Información de 1760 menciona que el mar penetró dejando un bajo de arena en la punta norte del río.

Valdivia: Un historiador del siglo XIX señala que “la conmoción del mar hizo subir las aguas del río, pero la inundación, que causó algunos daños, no alcanzó a ofender las fortificaciones de la plaza”, sin citar la fuente de esa descripción.

Como se dijo antes, al norte de La Serena no hay registros del tsunami, pero existen crónicas en el extranjero asimilables al fenómeno de 1730:

El Callao (Perú): Según el virrey en Lima “se advirtieron en esta mar la nunca vista novedad de elevarse lentamente hasta cubrir las paralelas y huestes que resguardaban sus ímpetus, retirándose con algunos pasos con la misma lentitud que duró todo aquel día y buena parte del siguiente”.

Japón: Inundaciones en las prefecturas de Iwate y Miyagi con una altura máxima estimada de 2 metros, sin mayores daños ni víctimas. Pueden ver detalles acá.

A partir de lo anterior se pueden extraer algunas observaciones:

  • Claramente estamos ante al menos 2 terremotos separados unas 3 horas
  • El primero se sintió aproximadamente igual tanto en Santiago como en Concepción
  • El segundo fue muy destructivo en Santiago, más fuerte que el primero y también intenso en Concepción
  • Un tercer sismo fue reportado en Santiago varias horas después de los 2 anteriores
  • Los mayores daños se extendieron al menos entre Copiapó y Concepción
  • A Concepción llegaron 2 tsunamis importantes asociados a cada sismo, intercalados con sucesivas “salidas de mar”
  • En Valparaíso hubo amplia destrucción, aunque no se especifica si fue uno o más tsunamis
  • Existe registro de tsunami transpacífico que afectó a Japón


¿Qué tan grande fue este terremoto?

Los relatos históricos son importantes, pero de nada sirven si no tienen una contraparte científica compatible con las descripciones, las que muchas veces son un tanto exageradas, voluntaria o involuntariamente. Es por eso que se han realizado modelaciones o simulaciones de la ruptura sísmica en base a distintos escenarios posibles para poder determinar cuál refleja mejor las observaciones y acercarse lo más posible a lo sucedido.

El estudio de Quiroz et al (2014) consideró diferentes posibilidades de ruptura repartidas en diferentes escenarios. Los detalles son los siguientes:

Escenario 1 (PFM): Ruptura única de 450 km de longitud (L) y 120 km de ancho (W), con hipocentro  a 30 km de profundidad (z) y desplazamiento (D) de 8.7 metros, más otros parámetros geofísicos.

Escenario 2 (FFM): Distintos segmentos (S1, S2 y S3) que abarquen un tramo similar al anterior y además pueden romper en diferentes momentos.
S1: L=125 km; W=120 km; z=30 km
S2: L=240 km; W=120 km; z=30 km
S3: L=110 km; W=120 km; z=30 km

Escenarios contemplados – Quiroz et al (2016)

Además, el segundo escenario contempla 4 casos, resultado de la combinación de distintas condiciones de ruptura de los 3 segmentos, tanto en desplazamiento como en tiempo, es decir, unos rompan antes que otros, tal como se ve en la siguiente tabla.

Casos para el escenario FFM – Quiroz et al (2014)

Los casos 3 y 4 involucran sólo a los segmentos S1 y S2, dejando fuera a S3. La razón es la existencia de 2 tsunamis claramente descritos, por lo que agregar una tercera ruptura implicaría crear un tsunami adicional del que no hay ninguna crónica.

Así, tenemos en total 5 variantes: 1 falla completa (PFM) y 4 casos para el FFM, llamados FFM-Caso 1-2-3-4. Los resultados de las simulaciones se presentan a continuación.

Deformación inicial: muestra la evolución del tsunami en distintos instantes a partir de su generación.

Deformaciones para cada escenario – Quiroz et al (2014)

Amplitudes: Se simularon los tamaños de los tsunami (amplitudes) mediante mareógrafos virtuales en las costas de Valparaíso y la entonces Concepción.

Valparaíso: En los modelos PFM, FFM-Caso 1 y FFM-Caso 2, el tiempo de arribo de la mayor ola es de cerca de 20 minutos con una amplitud de 9 metros. En los escenarios FFM-Caso 3 y FFM-Caso 4 la ruptura S1 genera una primera onda de amplitud en torno a los 2 m, pero transcurridas 3 horas, luego de que rompe el segmento S2, las amplitudes son de 5 y 8 m para FFM-Caso 3 y FFM-Caso 4, respectivamente. La explicación radica en los distintos desplazamientos de ambas rupturas.

Mareógrafo virtual de Valparaíso – Quiroz et al (2014)

Con respecto a la inundación, se toman como referencia 2 puntos conocidos por haber sido alcanzados por el tsunami: San Agustín y el actual Congreso Nacional. El modelo PFM inunda ambos con alturas máximas de unos 10 metros y abarca una mayor área de inundación. El modelo FFM-Caso 1 es similar al del Caso 3, esto en parte se debe a que los desplazamientos de los segmentos son iguales en ambos casos. También el modelo FFM-Caso 2 es semejante al Caso 3, en términos de áreas de inundación, pero se diferencia en que la amplitud máxima alcanza los 14 metros, debido al mayor desplazamiento del segmento S2.

Alturas de inundación en Valparaíso – Quiroz et al (2014)

Además, se recalca que para 1730 la línea de costa se ubicaba a mitad de la distancia entre el Congreso Nacional y la línea de costa actual, por lo tanto, si un evento inunda hasta el Congreso con la topografía actual, indica que es muy superior al evento que realmente ocurrió. Como ocurre con los modelos PFM, FFM-caso 1 y FFM-caso 2.

Concepción: Al cabo de 1 hora de iniciado, las amplitudes son prácticamente las mismas. Sin embargo, hacia las 3 horas, los modelos PFM, FFM-Caso 1 y FFM-Caso 2 exhiben un aumento significativo llegando hasta los 6 metros, implicando un tsunami que después del inicial. Por otra parte tanto el modelo FFM-Caso 3 como el FFM-Caso 4 generan 2 tsunamis de similares características en un espacio de tiempo de 3 horas.

Mareógrafo virtual de Concepción – Quiroz et al (2014)

La Serena:  Las alturas y áreas de inundación son similares en todos los casos analizados. Ninguno provoca inundación en la ciudad y solo se presentan inundaciones en el sector sur de la bahía de Coquimbo, en concordancia a las crónicas históricas.

Nuevamente una síntesis de lo expuesto. Recuerden que PFM es una ruptura única y FFM está subdividida en segmentos con 4 casos:

  • PFM sobreestima las alturas e inundación del tsunami en Valparaíso y Concepción
  • FFM-3 representa mejor los datos históricos en Valparaíso
  • FFM-3 y FFM-4 recrean adecuadamente lo observado en Concepción
  • Ambos modelos presentan similares resultados en La Serena

De esta manera la conclusión de los investigadores es que 2 rupturas contiguas separadas por 3 horas son una muy buena aproximación de los tsunamis de 1730 al existir una fuerte concordancia con los antecedentes históricos. Hay que tomar en cuenta también que, incluso en los terremotos más grandes, es muy difícil que las réplicas provoquen tsunamis destructivos, lo que refuerza lo planteado en este estudio.

Por otro lado, Carvajal et al (2017) realizaron un trabajo similar, pero sólo incorporaron el caso de ruptura única, variando solamente el largo y el desplazamiento, comparando los resultados con las crónicas de la época. Determinaron que lo más cercano correspondía a una ruptura de entre 600 y 800 km de largo con un desplazamiento promedio de 10-14 metros, equivalentes a un terremoto en un rango de magnitud de entre 9.1 y 9.3, cayendo en la categoría informal de “gigante”, es decir, magnitud igual o superior a 9, también conocidos como megaterremotos. Aunque esto omite los relatos de 2 tsunamis importantes separados 3 horas, las alturas del mar registradas en Japón (aspecto no considerado en el estudio anterior) hacen suponer razonablemente que haya tenido su origen en un evento de esta magnitud.

Inundación por tsunami en Valparaíso según las distintas rupturas propuestas – Carvajal et al (2017)

Uno de los problemas que surge es que no necesariamente un gran tsunami es generado por un gran terremoto, o no tan grande como se piensa. El factor principal pareciera ser la profundidad, ya que un sismo con una ruptura más superficial es más fácil que perturbe el fondo marino, aun cuando pueda ser de menor magnitud que otro cuyo origen sea más profundo. Así, si bien el terremoto principal de 1730 tiene todas las características de haber sido de elevada magnitud, quizás no fue (mucho) mayor que el de 2010, pero sí más somero que, por ejemplo, los de 1985 y 1906, por citar algunos, según sugieren los datos más recientes.

En otras ocasiones el tamaño de los sismos ha sido bastante bien aproximado de acuerdo a los mayores efectos, con la zona encerrada por el área de intensidad VIII como una buena referencia en relación al tamaño de la ruptura, pero en 1730 no se necesitaba un gran movimiento para derribar las construcciones. Los daños más graves (“ruina”) se reportan a lo largo de más de 1000 km desde Copiapó a Concepción, por lo que este criterio no es el más idóneo en este caso.

¿Cuál es la posibilidad de un evento parecido al de 1730 en la actualidad?

Esta pregunta es de vital relevancia dado que la zona central de Chile concentra alrededor del 50% de la población nacional, la mayoría en el gran Santiago. Regiones que también alojan una significativa fracción de la actividad económica del país. El terremoto del 27 de febrero de 2010, aun cuando fue más al sur, demostró el inmenso impacto que puede tener un acontecimiento de esta naturaleza en este sector.

Una reflexión. Los terremotos no se producen por arte de magia, sino por procesos físicos en la corteza terrestre. La experiencia y los datos nos muestran que sismos enormes se producen cada cientos de años, intercalados por otros menores, que no evitan su ocurrencia, pero sí la pueden retrasar. De esta forma sabemos que, aunque esperemos uno de magnitud 9 en una región, si hay uno de 8 ayudará a que el mayor demore más en llegar, ya que una parte de su eventual ruptura liberó su energía. El retraso puede llegar a ser de más de 100 años.

Consideremos el peor escenario: una eventual ruptura entre La Serena y Concepción, acorde a lo expuesto en los modelos. Analicemos el estado actual por subtramos:

La Serena-Los Vilos: Mw 8.4  (16 septiembre 2015)
Los Vilos-Quintero: Mw 7.8 (8 julio 1971)
Quintero-Pichilemu: Mw 8.0 (3 marzo 1985)
Pichilemu-Concepción: Mw 8.8 (27 febrero 2010)

Esto nos dice que han ocurrido rupturas significativas muy recientemente. El historial sísmico de la zona da cuenta de una relativa periodicidad de aproximadamente 80-90 años para eventos de magnitud cercana a 8, especialmente en el segmento Los Vilos-Pichilemu. Aún más, el 24 de abril de 2017 un sismo de Mw 6.9 se produjo frente a Valparaíso, dentro del área de ruptura de 1985. Los estudios revelaron que este evento equivalía a la energía teóricamente acumulada desde ese año, por lo que puede considerarse un área sísmicamente relajada.

Rupturas sísmicas históricas en la costa central, incluyendo el sismo de abril de 2017 – Modificado de Comte et al (1986) por Stephen Hicks

De todos los eventos conocidos, el de 1730 es por lejos el mayor de la serie y no ha ocurrido ninguno similar con posterioridad. Por ello se ha postulado que, tras casi 300 años, debiésemos estar próximos a una gran ruptura similar a la de 1730 (estoy obviando el detalle de las horas de diferencia), pero los datos señalan objetivamente que no están dadas las condiciones para que se produzca algo así, al menos en el corto y tal vez mediano plazo. Sí es esperable que haya un evento importante en las próximas décadas más parecido al de 1985, 1971 ó 1906. Tampoco sabemos cuándo ocurrió otro similar antes de 1730: ¿300, 500 ó 1200 años? Lo que no debe esperar es la preparación ante un fenómeno así ya que, tarde o temprano, llegará, y sus consecuencias pueden ser muy severas.


Referencias:

M. Carvajal , M. Cisternas y P. A. Catalán, 2017: “Source of the 1730 Chilean earthquake from historical records: Implications for the future tsunami hazard on the coast of Metropolitan Chile”, Journal of Geophysical Research: Solid Earth 122, American Geophysical Union

Ma. X. Urbina, N. Gorigoitía y M. Cisternas, 2016: “Aportes a la historia sísmica de Chile: el caso del gran terremoto de 1730”, Anuario de Estudios Americanos 73 (2)

M. Quiroz, R. Aránguiz y A. Belmonte, 2014: “Peligro de Tsunami en Chile Central: Modelo de ruptura del evento de 1730”, XXV Congreso Latinoamericano de Hidráulica

D. Comte, A. Eisenberg, E. Lorca, M. Pardo y L. Ponce, 1986: “The 1985 Central Chile Earthquake: A Repeat of Previous Great Earthquakes in the Region?”, Science 233(4762)

 

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2 pensamientos en “Los eventos sísmicos de 1730 en Chile central

  1. Otra interrogante la plantea el terremoto de 1751 con el que pasaron pocos años del uno con respecto al otro. La historia llama a este terremoto como terremoto de Concepción de 1751. La duda que me queda es que el primer sismo de 1730 fué cercano a Concepción (según estudios pudo haber ocurrido en realidad en el Maule),mientras que el de 1751 también abarca esa zona. ¿Pudieron haber abarcado la misma falla o parte de ella estos terremotos?

    • Normalmente terremotos importantes separados por pocos años suelen abarcar rupturas distintas. En la figura de Stephen Hicks donde aparecen dibujadas las supuestas rupturas se menciona el de 1751 como similar al de 2010. Lamentablemente al haber tan pocos centros poblados no hay muchas referencias intermedias que pudieran entregar más detalles.
      Los terremotos recientes en Chile nos muestran que las intensidades pueden ser muy altas a grandes distancias. Considerando además que los terremotos de 1730 y 1751 originaron tsunamis destructivos en la bahía de Concepción (que también actúa como amplificadora lo que puede distorsionar los datos), es razonable sugerir que ambos sismos sucedieron en distintos tramos hacia el norte de esa ciudad.

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