Evidencia de un evento de extinción masiva causado por un impacto cósmico en el sur de Chile

En una charla organizada por la Universidad Austral en Puerto Montt, el Dr. Mario Pino, docente de la misma casa de estudios, presentó diversos aspectos del sitio arqueológico de Pilauco, en la ciudad de Osorno, conocido por ser el lugar del hallazgo de restos de gonfoterios, algo así como un elefante, extinguido tras el término de la última glaciación.

Pilauco es el “hermano” arqueológico de Monte Verde, próximo a Pto. Montt, donde Pino también ha desarrollado un importante trabajo, en el que se encontró un campamento humano de hace unos 14 -15 mil años en excelentes condiciones de conservación. Dicho descubrimiento derribó el llamado “paradigma Clovis”, que establecía que los restos humanos más antiguos estaban en Norteamérica, en un lugar llamado Clovis, que le da el nombre. Esto hizo repensar las teorías de poblamiento de América o, al menos, cuestionar las fechas barajadas, pudiendo ser mucho más antiguas.

Hacia el final de su exposición, Pino, tras detallar el trabajo en Pilauco, da a conocer un antecedente bastante llamativo. Entre 2 capas de un corte del terreno aparece una discontinuidad notoria, datada en la época del “Younger Dryas”, un período de fuerte enfriamiento del clima tras el fin de la glaciación. Para reforzar la idea, se hace un estudio de polen antes, durante y después de esa marca. Los resultados son sorprendentes.

Sección correspondiente al Younger Dryas, hace unos 12900 años

Sección correspondiente al Younger Dryas, hace unos 12900 años

 

Gráfica de temperatura global. El área sombreada corresponde al Younger Dryas. La foto inferior es de la flor que le da el nombre

Gráfica de temperatura global. El área sombreada corresponde al Younger Dryas. La foto inferior es de la flor que le da el nombre

Se establece que antes, los niveles de polen son los normales y esperables para la fecha. Sin embargo, para después, los registros son prácticamente nulos, como si hubiese desaparecido la vegetación. Además, la presencia de una capa de carbón sugiere la ocurrencia de un incendio de grandes proporciones en la zona. Para que no se registre polen en el lugar, el fuego debe haber arrasado una gigantesca área. Pino habla de 200 km a la redonda.

Niveles de polen (negro) y carbón (rojo)

Niveles de polen (negro) y carbón (rojo)

 

Gráfica paleoclimática. Muestra la relación entre pólenes de árboles de climas cálidos y de climas fríos. Las flechas acotan el Younger Dryas. La sección dentada inmediatamente a la derecha corresponde a la fecha de los gonfoterios.

Gráfica paleoclimática. Muestra la relación entre pólenes de árboles de climas cálidos y de climas fríos. Las flechas acotan el Younger Dryas. La sección dentada inmediatamente a la derecha corresponde a la fecha de los gonfoterios.

Pino contacta a un científico en EE. UU. para enviar muestras y analizarlas. Nuevamente los resultados dan un golpe: son halladas “esférulas” microscópicas, bolitas presentes en rocas con altos niveles de sílice (como las volcánicas), incluso en cantidades mayores que los conocidos en el hemisferio norte; por otro lado, habían “vidrios” formados a una temperatura cercana a los 1700°C, siendo que los magmas más calientes conocidos llegan a unos 1100-1200°C. Los elevados índices de iridio, material poco común en la Tierra, pero abundante en esos cuerpos, parece confirmar la idea de un impacto cósmico.

Esférulas de Pilauco

Esférulas de Pilauco

 

Vidrio (superior derecha) y niveles de iridio (inferior izquierda); la escala vertical indica la profundidad del corte en terreno

Vidrio (superior derecha) y niveles de iridio (inferior izquierda); la escala vertical indica la profundidad del corte en terreno. Nótese el abrupto aumento del segundo sobre la discontinuidad (aprox. tercera celda de abajo hacia arriba)

Como si esto fuera poco, en otra excavación cercana se encontró lo que se denomina una “capa fallout”, es decir, nada más ni nada menos que el depósito originado por la lluvia de material tras el choque de un objeto como un asteroide, similar a la capa que marca el fin de la era de los dinosaurios.

El recuadro central (LN-3) marca la capa de depósito de material del impacto o capa de "fallout"

El recuadro central (LN-3) marca la capa de depósito de material del impacto o capa de “fallout”

Hace varios años se viene investigando la teoría de un impacto, el llamado “cometa Clovis”, como la causa de la desaparición de la “megafauna” de la época, aquellos animales de gran tamaño que poblaban los diversos rincones del planeta.  El debate está abierto: unos culpan al ser humano por la caza excesiva, mientras otros postulan un cambio climático, tal vez relacionado a este hipotético evento espacial, . Como sea, Pino advierte que muchas publicaciones que lo descartan han sido desarrolladas por los mismos que no aceptaban que Monte Verde sea más antiguo que Clovis, incluso diciendo que las dataciones estaban mal hechas, por lo que hay que ir con cuidado respecto al tema. Lo irónico es que el mismo fenómeno observado en Pilauco se ha detectado en numerosos puntos de Norteamérica, con una capa que señala la extinción de los Clovis junto con la megafauna.

"Black mats" o depósitos oscuros en Norteamérica y mapa con los puntos donde se ha detectado

“Black mats” o depósitos oscuros en Norteamérica y mapa con los puntos donde se ha detectado

Para finalizar, existen leyendas de los pueblos indígenas de Sudamérica que hablan de grandes incendios, “fuegos del cielo” y nubes de oscuridad. Las teorías van desde auténticos impactos (en el norte de Argentina existe el llamado Campo Grande, donde cayó un meteorito hace varios siglos), hasta erupciones volcánicas colosales. Con todos los antecedentes, se sugiere que el impacto debió haber sido cerca del sitio. Sobre el posible cráter, se especula que el objeto podría haber caído en el actual mar cercano a Chile, considerando que en ese tiempo el nivel del agua era de más de 100 metros más bajo que el actual, ya que no se ha encontrado evidencia de alguno en la región. Podría tratarse igualmente de un evento como el de Tunguska (Siberia, 1908), que no haya dejado un cráter, al menos en esta zona. Se piensa también que no fue un único impacto, sino que habría sido un objeto que se fragmentó golpeando en varios lugares del mundo al mismo tiempo.

Mapa de Sudamérica con leyendas aborígenes que representen muy posiblemente el impacto de cuerpos celestes. Varios pueden ser de los siglos recientes - Piccardi y Masse

Mapa de Sudamérica con leyendas aborígenes que representen muy posiblemente el impacto de cuerpos celestes. Varios pueden ser de los siglos recientes – Piccardi y Masse

El Dr. Pino espera que los resultados de los análisis aún pendientes estén hacia fines de año, para su posterior publicación.

La charla completa (Vértice TV):

Fuentes:

Charla “El sitio arqueo-paleontológico de Pilauco”, Mario Pino, Café Científico Uach, 14 junio 2016.

L. Piccardi y W. B. Masse, 2007: “Myth and Geology”

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