Una playa tragada por el mar

A fines del año 2014 un curioso fenómeno ocurrió en Caleta La Arena, distante unos 40 km al sureste de Puerto Montt. El 15 de noviembre de ese año, una importante franja de la playa desapareció en el fondo marino, arrastrando con ella la antigua rampa de transbordo hacia Caleta Puelche y numerosos cultivos de choritos, causando la natural preocupación de los habitantes del sector, ante el temor que dicho fenómeno se extendiera, afectando el nuevo embarcadero y eventualmente las casas situadas frente al lugar. Las teorías no se hicieron esperar, yendo desde problemas con el terreno por las obras de la actual rampa hasta sismos con origen en el volcán Calbuco. Tras una minuciosa investigación científica, los resultados fueron publicados. En este artículo revisaremos los detalles.

Primero que todo, hay que contextualizar. El sur de Chile, incluyendo la Región de los Lagos, ha sido sometido a la acción erosiva de gigantescas masas de hielo durante milenios, en períodos llamados “eras glaciales”, la última de las cuales terminó su etapa principal hace unos 15 mil años, luego de haberse extendido por cerca de 70 mil. Al sur del actual Seno de Reloncaví los hielos cubrieron todo a su paso, con una capa de cientos e incluso miles de metros de espesor, cada vez más gruesas hacia el sur.

glaciar-morenoetal

Extensión máxima de los hielos durante la última glaciación – Moreno et al, 2015

Como podrán imaginar, un glaciar de cientos e incluso miles de metros de espesor tiene un enorme peso que, cual aplanadora, aplasta todo a su paso, arrastrando grandes rocas por varios kilómetros. Una vez que los hielos retroceden, las consecuencias de tan imparable fuerza erosiva quedan en evidencia. El resultado aún lo podemos apreciar hoy en día: numerosos lagos, una infinidad de islas y canales rodeados de abruptas paredes cubiertas de vegetación, además de una serie de valles cordilleranos casi inaccesibles. El peso de los hielos socava y deprime profundamente los lugares cubiertos, de ahí el origen de esa accidentada geografía.

Los fiordos no son más que profundos valles inundados por el mar tras la retirada de los glaciares. Debido a esto, se encuentran encerrados entre paredes casi verticales, las cuales continúan bajo el agua, siendo el fondo del valle el mismo del fiordo, comúnmente alcanzando profundidades de cientos de metros a poca distancia de las orillas.

El Estuario de Reloncaví es sólo uno más de ellos, siendo considerado uno de los más cercanos a la línea ecuatorial de todo el mundo. Administrativamente separa las provincias de Llanquihue y de Palena, siendo cruzado por transbordadores al ser parte del recorrido de la Carretera Austral.

Profundidades Estuario de reloncaví y zonas aledañas - Castillo (2012)

Profundidades Estuario de reloncaví y zonas aledañas – Castillo, 2012

Pero no sólo acantilados y fiordos deja el hielo. Cual aplanadora, las grandes masas de los glaciares arrastran cuanto material hay en su camino, dejando extensos depósitos a distancias considerables del sector cordillerano, llamados morrenas, que pueden ser clasificadas según su posición con respecto a la lengua glaciar que las asentó: terminales y laterales, por nombrar las más conocidas. Estos depósitos suelen ser poco consolidados, en términos simples, material suelto, fácilmente removible por los agentes erosivos, principalmente lluvias, vientos y mareas. Ejemplo de ello son los constantes deslizamientos que ocurren en sectores de la cordillera o, por ejemplo, en las laderas del volcán Yates, profundamente afectado por las glaciaciones, al igual que otras cumbres.

la arena-ubic

Ubicación Caleta La Arena – Quiroz et al, 2015

En el caso de Caleta La Arena, ésta se encuentra situada al norte de la boca del Estuario, sector oriental del Seno de Reloncaví, a los pies de un abanico aluvial-fluvial. ¿Aba-qué? Cuando se produce una remoción en masa (derrumbe), si se fijan se forma una especie de triángulo (el “abanico”) que se abre hacia abajo. En este caso se llama aluvial, aunque también se refieren a ellos como “conos de deyección”, usted elija cuál le gusta más. Cuando hay cursos de agua se denomina fluvial. Así las cosas, el caso analizado corresponde a una especie de híbrido entre ambas, en donde existe el llamado “Estero Sin Nombre” que arrastra material desde sectores altos y además emplazado en un cono o abanico que demuestra la ocurrencia de innumerables derrumbes. De hecho, esa zona es conocida por ver interrumpida la carretera por los recurrentes deslizamientos.

Abanico aluvial-fluvial en que se ubica Caleta La Arena - Quiroz et al (2015)

Abanico aluvial-fluvial en que se ubica Caleta La Arena – Quiroz et al, 2015

Particularmente, ese 15 de noviembre de 2014, una franja de unos 80 m de playa se deslizó hacia las profundidades, siendo visible desde la orilla debido al cambio en la coloración del agua. La remoción destruyó lo que fue la antigua rampa de embarque para cruzar el fiordo, reemplazada hace pocos años por una nueva, construida a escasos metros del sector afectado. Dada la inquietud de la población ante el fenómeno y su eventual afectación al nuevo embarcadero fue que se realizaron los estudios en los cuales se basa este artículo.

Además de caracterizar el sector del abanico, se hicieron comparaciones batimétricas (profundidades del mar) antes y después del deslizamiento. Los datos previos fueron aportados por la Dirección de Obras Portuarias, ya que son parte de los estudios hechos para la construcción de la nueva rampa. Posterior al evento, se efectuaron nuevas mediciones para comparar ambas situaciones.

Batimetría antes y después en la zona de la remoción. Nótese la forma del escarpe - Quiroz et al (2015)

Batimetría antes y después en la zona de la remoción. Nótese la forma del escarpe – Quiroz et al, 2015

Se puede apreciar claramente que la remoción dejó un escarpe en forma de U, abierto hacia el noroeste, alcanzando la punta de la antigua estructura portuaria, la cual quedó vulnerable frente a futuros deslizamientos. Esto es esperable, ya que este tipo de eventos no suele finalizar de forma definida, sino que continúa a una escala menor mientras el material encuentre un equilibrio relativo, denominado “metaestable”, lo que significa que, aunque parezca ya estabilizado, cualquier perturbación importante puede ocasionar una nueva remoción, dada sus características de no consolidados.

Sobre las causas, se hipotetiza, aparte de las naturales, descartando sismos y volcanes, que las vibraciones producidas en la nueva rampa hayan desestabilizado el depósito, e incluso que su construcción haya alterado las corrientes de la zona y con ello, el aporte de sedimentos al lugar. De todas formas, se sugiere hacer una prospección batimétrica más detallada para poder obtener datos más precisos y tener una idea más aacabada de lo que sucedió.

Nota de prensa de la época:

 

Referencias:

David Quiroz, Natalia Garrido y Alejandro Ramos, 2015: “Remoción en masa submarina en Caleta La Arena, Puerto Montt, Región de Los Lagos, Chile” – XIV Congreso Geológico de Chile

Patricio Moreno et al, 2015: “Radiocarbon chronology of the last glacial maximum and its termination in northwestern Patagonia”

Manuel Castillo, 2012: “Circulación y mezcla en el Fiordo Reloncaví, Chile”

Anuncios

Tus aportes son muy valiosos, por favor no dudes en comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s