Simulacro de Tsunami en Puerto Montt: ¿Ejercicio necesario o exageración?

El día jueves 26 de noviembre se efectuará un simulacro de tsunami en la ciudad de Puerto Montt. La idea es cooordinar esfuerzos entre distintas instituciones y ver la respuesta de la comunidad en esta actividad. Sin embargo, ante esta situación hay una incógnita que siempre ronda en la cabeza de muchos: ¿puede realmente un tsunami (también llamado maremoto) afectar a Puerto Montt?

Señal de tsunami frente al Muelle de Puerto Montt

Señal de tsunami frente al Muelle de Puerto Montt – Google

Para acercarnos a la respuesta, lo primero que debemos hacer es considerar las diversas fuentes conocidas de tsunami y evaluar cómo pueden afectar a la ciudad en cada una de ellas. Comencemos:

1-Terremoto: Es el caso más conocido y el primero que se viene a la mente al hablar de tsunami. Acá pueden ocurrir principalmente 2 variantes:

a) Epicentro costa afuera en Océano Pacífico: Qué mejor ejemplo del gran sismo ocurrido el 22 de mayo de 1960 con una magnitud de 9.5 (el más grande registrado instrumentalmente) que originó un tsunami que devastó el sur de Chile. Toda la costa oceánica en más de 1000 km fue arrasada.

En Puerto Montt, el único registro fiable del que tengo constancia es el de la BSSA (Bulletin of the Seismological Society of America) en 1963 que señala textualmente:

“Información obtenida en Puerto Montt indica que en este puerto, ni un tsunami, ni anormalidades en la marea fueron notadas. Una nivelación efectuada por personal naval en el barrio de Angelmó demostró que el terreno en este lugar sufrió un descenso de cerca de 1 metro”

Esto es todo lo que sale de la ciudad. No se especifica dónde fueron realizadas las observaciones del comportamiento del mar, y si suponemos que fueron hechas en Angelmó al igual que la nivelación, la verdad es que es el peor lugar ya que este sector está protegido por la isla Tenglo y no constituye un referente apropiado.

Con respecto al resto de la zona interior de la región, se describen los casos de Calbuco y varias localidades de la costa oriental de Chiloé. En el primero, no se constata un tsunami, pero sí la inundación de zonas donde antes no llegaba el mar, debido al hundimiento (subsidencia) generalizado que afectó a toda la zona de ruptura. El mismo fenómeno se registró en el litoral interior chilote, como Linao y Quellón, donde además se da a conocer que pocos minutos después del terremoto, el mar retrocedió y regresó en oleadas, muy lentas, casi como una marea, no destructiva. Distinto es el caso de Achao en que se relata un mar muy agitado (“hirviente”) con muchas corrientes, formándose una serie de olas a aproximadamente 1.5 km de la costa, llegando con fuerza, pero sin ocasionar daños debido a que había marea baja, siendo la tercera onda la más poderosa. Su altura estimada fue de 2.5 mts.

No hay detalles del resto de la costa interior: Palena, Hualaihué, Estuario de Reloncaví, zona oriental del Seno de Reloncaví, etc. Supongo que la poca población de esos lugares (la Carretera Austral era sólo un sueño) incide en esto, pero intuyo que, dada su posición frontal a la avenida del tsunami, bien pudieron haberse registrado efectos mayores a los ya descritos, sólo que no quedó constancia de ello. Es poco conocido que en Puerto Aysén, protegida por numerosos fiordos e islas, hubo inundaciones en el sector bajo en 1960, demostrando que no se puede dar por sentada la aparente seguridad de un lugar.

Mapa de la Región de los Lagos. Las flechas indican la dirección principal de llegada del tsunami en 1960 - Imagen modificada de Turismo Virtual

Mapa de la Región de los Lagos. Las flechas indican las principales entradas del tsunami en 1960 hacia el interior – Modificada de Turismo Virtual

b) Epicentro mar interior: A veces se menciona que una posibilidad es que ocurra un sismo de gran magnitud (de 8 hacia arriba) con epicentro en las aguas interiores de la región, como el Golfo de Ancud o incluso en el Seno de Reloncaví, caso en que el hipotético tsunami no daría casi tiempo de evacuar a la población. La verdad es que los tsunamis generalmente se producen por el desplazamiento vertical del fondo marino empujando grandes masas de agua en todas direcciones, como en el caso antes desarrollado. Las probabilidades de generar tal alteración disminuyen a mayor profundidad del evento, y para la zona interior esa profundidad bien puede superar los 50-60 km debido a la geometría de la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana. No se esperaría que se generase un tsunami o al menos no uno destructivo en tal situación y aún menos si el sismo es de tipo intraplaca, es decir, una ruptura de la propia placa Sudamericana, en cuyo caso no se produciría movimiento del fondo marino.

formación tsunami

Formación clásica de un tsunami por deformación del fondo marino, lo que no ocurre en sismos a grandes profundidades o de intraplaca  – Imagen: Depto. Ing. Geográfica  U. de Chile

 

2-Deslizamientos: Tanto en los casos (a) como (b), sí se podría generar otro tipo de eventos: remociones en masa, o sea, derrumbes de los cerros adyacentes al mar o a los fiordos, que provocarían tsunamis localmente muy destructivos, como ocurrió en el fiordo Aysén el 21 de abril de 2007 o en lugares no costeros, como el lago Cabrera en los faldeos del volcán Yates, donde debido a un gran desprendimiento se ocasionó un tsunami de 50 m de altura en 1965 que mató a una gran cantidad de personas, esa vez originado por fuertes lluvias en el sector.

La zona, al haber sido fuertemente moldeada por los glaciares, posee laderas muy escarpadas e inestables que pueden sucumbir ante la fuerza de un gran terremoto, sea donde sea el epicentro, generando olas destructivas que, dependiendo de su dirección, lleguen a las riberas cercanas. Esto quedó de manifiesto con el socavón que afectó a la playa de Caleta La Arena, probablemente causado por la removilización de material suelto depositado desde las laderas por la erosión. Además, la presencia de la Falla Liquiñe-Ofqui aumenta este riesgo, ya que provoca sismos muy superficiales, cortos, pero violentos, que desestabilicen dichas pendientes.

3-Actividad volcánica: Es bien conocido el hecho de que la Región de Los Lagos posee una cantidad importante de volcanes (espero hacer un post sobre el tema pronto), lo que contribuye a su atractivo turístico, pero también son noticia por sus erupciones que habitualmente causan estragos. Este tipo de actividad encierra un peligro que va más allá de la ceniza o la lava y que puede dar origen a tsunamis, como son colapsos volcánicos o grandes flujos piroclásticos. El primer caso  se refiere a cuando, en una fuerte actividad eruptiva, parte de un volcán se derrumba provocando enormes avalanchas que al llegar al mar desplaza el agua causando grandes olas. El segundo corresponde al fenómeno que sepultó Pompeya, que por sus características también puede dar pie a un tsunami local. De hecho, para la erupción del Chaitén en 2008 se sugirió que, de ocurrir algo semejante a alguna de las situaciones mencionadas, pudiera generarse un maremoto que afectara las costas de Chiloé, lo cual nunca ocurrió. Asimismo, la actividad sísmica asociada a procesos eruptivos es capaz de gatillar remociones que logren impactar cuerpos de agua, similar a lo ya descrito en el volcán Yates, como ocurrió en una crisis sísmica en Chaitén el año 1988, cuando parte del glaciar del Vn Michimahuida se desprendió matando ganado y aumentando el caudal de los ríos.

4-Asteroide: En términos de probabilidades es la más remota de las opciones, pero cuando ocurre puede suceder en cualquier lugar. El ejemplo más “cercano” es el de un cráter de impacto descubierto en el océano frente a las costas del sur de Chile, denominado “impacto Eltanin”, hace unos 2 millones de años. De acuerdo a los modelamientos, habría generado olas de sobre 60 metros en lo que hoy es nuestro país y de más de 10 mts en Japón…imagínense.

Altura en metrosdel tsunami causado por el impacto Eltanin - Imagen: UCSC

Altura en metros del tsunami causado por el impacto Eltanin – Imagen: UCSC

En síntesis, el simulacro programado ¿es necesario? Sí, porque las posibilidades existen y, aunque no sean las más conocidas o las más probables, debemos tenerlas presente y al menos saber cómo actuar llegado el caso, pero sería muy importante también que estas actividades estén acompañadas de una buena información, como charlas o seminarios, para contextualizar correctamente y no sobrerreaccionar, como sí ocurre cuando se evacúa el borde costero interior por un tsunami ocurrido a 1500 km al norte como fue el 16 de septiembre en Coquimbo. Ahí sí fue exageración.

Aclaro que me refiero sólo al área urbana de Puerto Montt, ya que dicho simulacro abarcará también otras comunas como Río Negro, Purranque, Cochamó, Maullín, Calbuco, Ancud, Quemchi, Castro, Puqueldón, Quinchao, Queilen e incluso Hualaihué y Chaitén en la provincia de Palena.

Para quien desee conocer más detalles del simulacro del 26/11 puede hacer clic en estos enlaces:

 

 


Fuentes:

Bulletin of the Seismological Society of America – 1963

University of California, Santa Cruz – USCS

Medios informativos: El Llanquihue, El Huemul y El Repuertero

 

 

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